CEWR

CEWR- Buenos Aires. Argentina

martes, 23 de agosto de 2016

Quién le teme a WR?

¿Quién le teme a Wilhelm Reich?
Gérard Guasch*

Si Reich fue un loco y los individuos que nos gobiernan, los del Pentágono y Westminster, están cuerdos, el mundo es un lugar bastante extraño... No soy discípulo de Reich. Sólo soy un individuo que ve en Reich un genio, un hombre de gran percepción y de infinita humanidad, un hombre que, con decisión, se puso del lado de la juventud, de la vida, de la libertad.
A. S. Neill, Hablando sobre Summerhill.


Figura emblemática de los movimientos de protesta juvenil en los años sesenta, Wilhelm Reich fue “el hijo terrible” del psicoanálisis. Discípulo disidente de Freud y principal representante de la izquierda freudiana, fue un agudo crítico social, un investigador intrépido, un ardiente defensor de la vida y, en muchos terrenos, un precursor. Por desgracia, malquerido por las escuelas psicoanalíticas tradicionales y en gran parte “olvidado” por las universidades, sus aportaciones originales son todavía demasiado poco conocidas. ¿Será que aún se tiene miedo de sus ideas y su radical denuncia de la sociedad opresiva?

Ilustraciones de Sergio Bordón
Un hombre loco por la vida
Reich nunca fue un pensador “encerrado en su santuario” (como decía Freud de sí mismo), sino un hombre de terreno y de acción, un hombre que buscó apasionadamente defender la vida y en quien siempre cohabitaron el investigador, el político y el terapeuta. Su vida entera así lo demuestra.
El 24 de marzo de 1897 nace en el seno de una familia judía acomodada que vive en una provincia fronteriza del imperio Austro-Húngaro, la Galicia. Es en este ambiente medio rural medio burgués que el pequeño Willi crecerá. Muy pronto al tanto de las cosas de la vida, observa los animales, colecciona los insectos, monta a caballo. Toda su vida conservará el gusto de estar en comunión con la naturaleza, el agua, el cielo. Arruinado por la desdicha (su madre se suicida cuando él tiene apenas catorce años; tres después muere su padre) y por la guerra (el ejército ruso invade la propiedad familiar) se alista y participa en la primera guerra mundial. De regresó a Viena se inscribe en Derecho, pero pronto pasa a Medicina. Estudiante pobre, tiene que ingeniárselas para sobrevivir. Se apasiona por la biología, la filosofía (Bergson en especial) y el psicoanálisis. Una cuestión le inquieta: “¿Qué es la vida?” Convencido de que la sexualidad es “el eje alrededor del cual gira tanto la vida social como la vida íntima del individuo”, en 1919 participa con unos compañeros de facultad en la organización de un seminario sobre sexología, lo que le lleva a conocer a Freud quien lo recibe con gran cordialidad.
Con sólo veintitrés años y siendo todavía estudiante, es admitido como miembro de la Sociedad Psicoanalítica de Viena. Le gusta debatir con los “padres fundadores”. En 1922 participa en la creación del Dispensario Psicoanalítico y del Seminario de Técnica Psicoanalítica. Freud lo considera como uno de sus más brillantes alumnos, pero él (rechazando en especial la idea de pulsión de muerte) no tarda en manifestarse como un hijo rebelde. En 1924 se recibe como psiquiatra. En 1927, publica Die Funktion des Orgasmus (La función del orgasmo), obra en la que, mucho antes que Masters y Johnson, analiza en forma detallada la respuesta orgásmica en el hombre y en la mujer.
Sensible a las necesidades de las masas y considerando que “la existencia humana está determinada por unos procesos instintivos y socioeconómicos” denuncia la miseria social, emocional y sexual generada por la sociedad capitalista y se lanza a la acción directa. Al mismo tiempo, se propone realizar una síntesis entre las ideas de Marx y Freud. Abre clínicas de salud sexual en Viena para impartir consultas, consejos y medios anticonceptivos gratuitos. En septiembre de 1929, viaja a la Unión Soviética donde conoce a Vera Schmidt, psicoanalista famosa por sus experimentos pedagógicos en el Hogar Experimental de Niños.
En 1930 deja Viena por Berlín. Antes de irse, visita a Freud en su residencia de verano; será la última vez que los dos hombres se verán. En septiembre presenta una comunicación en el III Congreso internacional por la reforma sexual: “Necesidades sexuales y reforma sexual”. Participa activamente en la creación y animación de un vasto movimiento para la política sexual proletaria, la Verlag für Sexualpolitik (Sexpol) que, en pocos meses, logra reunir a decenas de miles de miembros. Publica la primera versión de lo que se convertirá después en La revolución sexual. Sostiene que la lucha por la liberación sexual es un paso previo para una revolución política más amplia; ideas que influyeron profundamente en los movimientos de protesta de los años sesenta. Publica un pequeño manual de educación sexual para los adolescentes: La lucha sexual de los jóvenes. En aquel entonces, ya algo distanciado de los círculos psicoanalíticos ortodoxos llama a su enfoque personal, economía sexual. El Partido comunista alemán, al cual pertenece, prohíbe la difusión de sus escritos. En estos años recibe en análisis a Fritz Perls, el fundador de la Terapia Gestalt que no olvidará lo que aprendió con él. 1933 verá parecer una obra de gran importancia ¡y todavía actual!: La psicología de masas del fascismo, en la cual, partiendo de la pregunta: “¿qué entorpece el desarrollo de la conciencia de responsabilidad en la gente?”, analiza el fenómeno de la victoria del fascismo, destacando el papel del irracionalismo y de la represión sexual en el origen de las dictaduras. “Todo orden social produce en la masa de sus componentes las estructuras de carácter que necesita para alcanzar sus fines”, dice, y puntualiza: “La mentalidad fascista es la del pequeño hombre mezquino, sometido, ávido de autoridad y a la vez rebelde.” No tardará en condenar cualquier forma de fascismo sea éste “blanco” o “rojo”. En El análisis del carácter, publicado el mismo año, da cuenta de su nuevo enfoque analítico. Según él, las defensas psíquicas, íntimamente ligadas al carácter, forman en cada uno de nosotros una “coraza caracterial”. Criticado por los psicoanalistas ortodoxos por su militantismo político, ese mismo año es expulsado del Partido Comunista alemán por sus ideas “demasiado psicoanalíticas”. Entonces se exilia en Dinamarca. En Berlín sus libros son quemados públicamente con los de Freud y otros autores judíos por orden de los nazis. En 1934 publica Materialismo dialéctico y psicoanálisis. La Asociación Psicoanalítica Internacional lo expulsa por sus ideas “demasiado políticas”. En octubre se traslada a Noruega.
En pos de la energía
Cada vez más deseoso de poner en evidencia la realidad física de la energía vital (que llama “bioenergía”), lleva a cabo diversos experimentos originales en Oslo, uno de ellos “sobre la naturaleza bioeléctrica del placer y de la angustia”. Esto lo lleva a considerar al ser humano como un sistema energético en el cual las funciones psíquicas y corporales no pueden ser separadas. Considerando que había descubierto una forma de transición entre lo vivo y lo no-vivo bajo la forma de una microscópica vesícula llena de energía, llama a ésta “bion”. En este período agrega al concepto de “coraza caracterial” el de “coraza muscular” y desarrolla una nueva forma de psicoterapia que completa su técnica de análisis del carácter: la vegetoterapia-caracteroanalítica. Ésta, mediante la movilización de los músculos y la respiración, favorece movimientos vegetativos en el cuerpo y liberaciones emocionales, dando así paso a la expresión corporal y emocional sobre la expresión verbal. Hablando de su experiencia personal con Reich, A.S.Neill (1883-1973) dice: “En seis semanas de tratamiento adquirí una capacidad de reacción y de equilibrio emocional mucho más grande de lo que había podido adquirir a lo largo de varios años de tratamientos convencionales.”
Publica La sexualidad en el combate cultural y analiza “el caos sexual”. En esta época se puede apreciar su pasaje del materialismo dialéctico al funcionalismo energético. En 1939, considerando que había puesto del todo en evidencia la naturaleza biofísica de la energía vital universal, la llama “orgón”. En agosto, deja Europa para instalarse en Estados Unidos. Ahí imparte clases en la New School for Social Research en Nueva York, reinstala su laboratorio y retoma sus investigaciones sobre el cáncer. Inventa un sencillo dispositivo para acumular la energía atmosférica (acumulador de orgón) que experimenta primero en ratones y luego en humanos.
En 1941 sostiene una larga entrevista con Einstein acerca de su acumulador. Sigue desarrollando sus ideas sobre “la democracia del trabajo”. El 12 de diciembre, a las 2 de la madrugada, agentes del FBI lo sacan de la cama y lo llevan a Ellis Island, “la isla de las lagrimas”. Como Alemania había invadido Austria, se considera que Reich pertenece a una nación enemiga. Enterado de la situación, su amigo el antropólogo Bronislaw Malinowsky, le escribe el 31 de enero de 1942, cuando ya lo habían liberado: “Todo este asunto era, por supuesto, ridículo pues nadie que estuviera en su juicio puede sospechar que albergaba usted tendencias o simpatías pronazis. A pesar de lo cual, estas cosas son siempre extraordinariamente penosas.”

Fotos: www.quickiwiki.com/es
Al año siguiente, en El descubrimiento del orgón I: la función del orgasmoresume la evolución de muchos años de investigación. Después de haber adquirido una gran propiedad en Rangeley, Maine, Reich decide vivir allí e instalar un centro de investigación y docencia para continuar sus experimentos, Orgonon, donde organizará cursos internacionales de verano. Demuestra que sus acumuladores pueden disminuir el dolor y mejorar el estado general de los pacientes con cáncer terminal. En 1945 publica (en inglés) La revolución sexual, obra a la cual sucederá Escucha, hombrecito, llamada de atención al hombre “neurótico-normal”, y El descubrimiento del orgón II: la biopatía del cáncer. Hablando de sí mismo en esos años, Reich dice:
Los psicoanalistas neuróticos me califican de esquizofrénico, los comunistas fascistas me combaten como trotskista, las personas sexualmente lascivas me han acusado de poseer un burdel, la policía secreta alemana me persiguió como bolchevique, la estadunidense como espía nazi, los charlatanes de la psiquiatría me llamaron charlatán, los futuros salvadores del mundo me calificaron de “nuevo Jesús” o “nuevo Lenin”... Yo estoy dedicado a otra labor que requiere todo el tiempo y la fortaleza de que dispongo: el trabajo sobre la estructura irracional humana y el estudio de la energía vital, descubierta hace muchos años; en pocas palabras: “estoy dedicado a mi trabajo en orgonomía”.
Hasta el último soplo
Después de una campaña de prensa denigrándolo, la FDA (administración sanitaria de EU) lo acusa de prometer curar el cáncer con sus acumuladores y lo cita ante la justicia. Reich se rehúsa a acatar la orden. En 1951, en Orgonon, se lanza en un peligroso experimento para averiguar los efectos del orgón sobre un material radioactivo. Tres años después, gracias a un aparato de su invención, el cloudbuster (Rompenubes), logra que llueva en Arizona. La televisión y los periódicos confirman su éxito: “¡Está lloviendo en el desierto!”
En 1956 es encarcelado por desacato a la autoridad y sus publicaciones quemadas en un incinerador público en Nueva York. En la cárcel todavía busca poner en ecuaciones sus descubrimientos energéticos hasta que, agotado por los años de lucha y el peso de las presiones, muere de un ataque al corazón el 3 de noviembre de 1957.

Fotos tomadas del documental ¿Quién le teme a Wilhelm Reich?, © dominio público
El mensaje de Reich
Desde cualquier lado que lo veamos, Reich se muestra como un explorador audaz, un hombre que ve más allá de lo ordinario. Nos invita, tanto a nivel personal como colectivo, a liberarnos de los dogmas, los prejuicios, los partidos, las representaciones mentales  estrechas. Nos invita a no tener miedo de la fuerza de vida que sentimos dentro de nosotros y nos propone luchar activamente contra los bloqueos que obstaculizan su flujo y el del amor para conservarnos móviles psíquica y físicamente. Esto va en contra del esfuerzo reductor y encarcelador de la sociedad; esto va en contra de cualquier totalitarismo intelectual o político, y asusta. Por eso es más cómodo considerarlo como un original, un loco y querer callar su voz. Sin embargo, no deja de interpelarnos:
...“¿Qué haces en la práctica para alimentar a la nación sin asesinar otras naciones? ¿Qué haces como médico contra las enfermedades crónicas, qué como educador para promover la felicidad infantil, qué como economista contra la pobreza, qué como trabajador social contra el agotamiento de las madres con muchos hijos, qué como constructor a favor de la higiene de las viviendas? Ahora no parlotees. ¡Da una respuesta práctica y concreta o cállate!” (La psicología de masas del fascismo).
Reich en la web
Reich dejó establecido en su testamento que sus archivos personales fueran resguardados hasta cincuenta años después de su muerte, plazo que se ha cumplido en noviembre de 2007. Hoy en día esos documentos se conservan en la biblioteca de la escuela de medicina de la Universidad de Harvard. The Wilhelm Reich Museum, indica, las condiciones para tener acceso a ellos. El sitio delAmerican College of Orgonomy, también es de interés para quien quiera saber más.
En Facebook: Wilhelm Reich Connections y Wilhelm Reich Énergie vitale et Psychothérapie, donde se puede ver un documental de Antonin Svoboda, “Wer hat Angst vor Wilhelm Reich” (¿Quién teme a Wilhelm Reich?), subtitulado en inglés.
* Sobre Reich, el mismo Guasch publicó en el núm. 383 (7/VII/2002) de La Jornada Semanal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario