Centro de Estudios Wilhelm Reich

CENTRO DE ESTUDIOS WILHELM REICH. Buenos Aires. Argentina

martes, 9 de marzo de 2021

dr Carlos Inza In Memoriam

 



Conocí a Carlos Inza, cuando un amigo poeta- que recorría vendiendo su revista literaria- me dijo: “hay un médico que anda en la misma línea tuya de Reich”. En medio de las quintas de Tortuguitas, me imaginaba a un reichiano vacacionando. Por el 2001, habíamos realizado en la Facultad de Ciencias Sociales- UBA (1) el ‘Primer Encuentro de Orgomomía Social’ (corriente fundada por una línea neoreichiana de Uruguay). Habían concurrido psicólogos reichianos de Córdoba, de Buenos Aires, de Uruguay y de Noruega. Estas noticias salieron en diarios locales y regionales. En uno de estos diarios regionales de Pilar, le llega a Carlos, para informarse que había una nueva corriente incipiente y que podíamos conectarnos por medio de mi amigo poeta.

Una vez visité su casa de Tortuguitas (que quedaba más cerca de mi casa, que su consultorio en Capital) para llevarle algunas revistas que editamos sobre la divulgación de la obra de Wilhelm Reich. Pero creo que más allá de seguir comunicados por teléfono, fue cuando vino para nuestro domicilio para hablar largo y tendido de como conoció la obra de WIlhelm Reich (WR) y sobre su exilio luego de 1976, donde Argentina quedó bajos las garras de la mayor criminal dictadura militar. Vivió mucho tiempo en México, aunque también su exilio fue en otros países. Perteneció a esos miles de argentinos que tuvieron que salvar su vida yendo a trabajar al extranjero. Esto era algo en común con que tenía con WR: estaban comprometidos políticamente con organizaciones que trabajaban para lo popular. Reich tuvo que salir de la Alemania nazi en 1933 (2)

Sin saberlo ambos, teníamos en común, a otras psicólogas amigas que trabajaban terapéuticamente en la línea reichiana. Esta vez era en Capital. De todo el movimiento vegetoterapéutico, él había estado entre sus fundadores con la llegada de Federico Navarro, quien había formado a psicólogas que venían de Italia en vegetoterapia. Se pensaba crear un gran centro de irradiación para toda Latinoamérica. Eso no prosperó pero igual nunca bajó los brazos en eso de juntar gente para armar actividades. Por ese tiempo salió mi primer libro ‘Un tal dr Reich’ (primera edición), un juntado de artículos que había salido en revistas como Orgonociencia (Uruguay), revistas de Brasil (traducidas al portugués), en Suecia, España, Italia y Berlín (3). Eran tiempos de seguir divulgando, para luego sumar esos artículos en un pequeño libro. Así también nació luego la pequeña editorial, Sexpol Libros. Invité a Carlos a formar parte de un nuevo libro que compilaría: ‘Reichianas. Divulgación de la obra de Wilhelm Reich. Él colaboró con ‘El Dor- Buster. ¿En qué consiste éste otro ‘aparato’ de la orgonomía reichiana’ ¿Cómo y para qué se utiliza en medicina energética?’.  Recuerdo que a todos los que enviaron sus trabajos (brasileños, uruguayos, argentinos) para la edición, les pedía un pequeño currículum para poner al final del libro. Con humor envió: “Médico rural desterrado en la ciudad. Investiga y trabaja en la articulación de la acupuntura con la orgonomía”.



Después vino se viaje a Lago Puelo. Seguimos conectados por estas nuevas tecnología del WhatsAap, faceb y los mail que pasaban a ser antiguos en esta velocidad de la comunicación y las redes sociales.  Así que recibía imágenes y videítos de sus cloud buster pequeños que estaba experimentando cerca del lago. Comenzó a editar  por 2014 y me convocó a escribir para su revista ‘Medicina energética y otras yerbas’, que realizó junto a su grupo. Colaboré con artículos mientras se editó. Volvía del sur y me avisó que estaría de nuevo trabajando en Buenos Aires. Le había adelantado algún capítulo de ‘La guerra fría sobre Wilhelm Reich. Las últimas investigaciones sobre energía en norteamérica’, porque seguíamos analizando y debatiendo  lo social- político en WR, teniendo los nuevos libros de WR con correspondencia y notas, editados del archivo guardado hace más de 50 años.  Tiempo atrás pensábamos generar más investigaciones sobre los cloud- buster. Hacer un trabajo empírico con todo el protocolo y la re- lectura de ‘La biopatía del cáncer’. Lo de la pandemia impidió que nos encontráramos por 2020, y seguir comentando mis trabajos sobre ‘Tornados y los corredores’ que hay en Argentina.

Le gustaba ir a los Congresos que se realizaban en Brasil (4), en Chile, y me alentaba a que fuera; estaba al día con lo que sucedía en varias partes del globo en materia de neos y post reichianos. Por eso le había preguntado si iba al último encuentro que se realizó en México, y me respondió que no. Dentro de los reichianos en nuestro país, era quién más tenía mi respeto por su trayectoria y coherencia de trabajo. La noticia de su muerte me llegó por la gente de Mendoza. Aún- como le decía- nos faltaba unificar más encuentros entre las nuevas generaciones que siguen trabajando en el amplio ‘paradigma reichiano’ (el de la orgonomía, la vegetoterapia, la bioenergética, las psicoterapias corporales), por eso ya estamos trabajando en ‘Clínica y resistencia’ y en los temas ambientalistas (calentamiento del planeta) y dejar testimonio de las ciencias según su historia (5), no solo una simple historia de las ciencias.


Carlos Liendro

Orop.blogspot.com

Notas:

(#) Para una contribución de los movimientos reichianos en Latinoamérica

(1)   El Congreso se iba a realizar en la Facultad de Psicología-UBA, ya que allí veníamos realizando unos Seminarios libre sobre la obra de Wilhelm Reich. A último momento no autorizaron y pudimos realizarlo en la Facultad de Ciencias Sociales- UBA

(2)   Relatado con detalles en ‘People in trouble’

((3)   Joaquin Trettin, tenía el proyecto de organizar la Universidad Wilhelm Reich en Berlín. Publicaron ‘La correspondencia Malinowski- Reich’ del autor que escribe estas líneas.

(4)   En Brasil, se organizan anualmente jornadas en el Centro Reichiano de Curitiba

(5)   Una postura epistemológica, donde la historia de la ciencia no es solo una cronología, sino donde como demostró WR en su afán por investigar la energía generó nuevas concepciones y metodologías.