Centro de Estudios Wilhelm Reich

CENTRO DE ESTUDIOS WILHELM REICH. Buenos Aires. Argentina

domingo, 26 de abril de 2009

NIÑOS DEL FUTURO

martes, 31 de marzo de 2009

Sobre la correspondencia Liebeck- Reich

Sobre la correspondencia Liebeck- Reich

«CONSTRUCCION»

Fue perseguido toda su vida por decir cosas que van siendo gradualmente acepadas. Nadie osó permanecer
a su lado hasta descubrir lo que había en el fondo de sus
pensamientos. Nunca dijo nada que haya podido
comprobarse como falso, contradecirse. Todos lo
atacaban por razones personales…. yo también (...)
Pero ese es un rencor personal. Tal vez al final no podía
elegir. Y coma decía Eva, dentro de cien años, todas esas
cosas personales dejaran de contar, lo importante es el
proceso, los principios científicos.
(Peter Reich, “Libro de Ensueños”)

En las distintas biografías escritas sobre Wilhelm Reich aparecen muchos colegas, amigos, colaboradores, mujeres en distintos períodos, y discípulos. Quiero
referirme a una de ellas, que un figura en una de las biografías más logradas, FURY ON EARTH, de Myron Sharaf; es por ello que me llama la atención.
En REICH HABLA DE FREUD, (en la segunda parte, anexo documental, correspondencia) aparecen siete cartas que se dirigen entre el lO de noviembre de 1934 y el 30 de marzo de 1935, Lotte Liebeck en Berlín y Reich en Oslo.

Por Lic. Carlos Liendro

Si a la pregunta de con quien se analizó el creador del psicoanálisis, contestan que pudo hacerlo a través de las cartas que mantuvo con Fliess (médico), es porque en esa correspondencia aparecía todo lo “transferencial’ que depositaba. ¿Qué aparecen en las cartas Liebeck-Reich?
Me referiré a cuatro puntos relacionados con: a) Freud b) Situación de la Asociación Psicoanalítica Internacional c) Técnica y teoría y d) Proyectos

Para quienes les interese profundizar en Io evolutivo de Reich, no encontré mejor forma de mostrarlo (en las cartas) ante las crisis por las que atravesaba, y esa capacidad creadora que no se doblegaba.

FREUD

En una carta que no fue enviada “ De Reich a los analistas opuestos a Freud”, marcaba la diferencia que comenzaba a tener con Otto Fenichel, y quienes se aliaban a la posición de Reich (allí aparece mencionada Lotte Liebeck y también Gero (en Alemania): “Todos Uds. Conocen mi posición, mi propia base teórica y los puntos de la teoría psicoanalítica que me hicieron entrar en conflicto con Freud”, “Por el momento sólo puedo tomar partido por mi trabajo, conciente
de que procediendo así, puedo salvar a los mejores, más revolucionarios y progresivos elementos del psicoanálisis de hundirse en el lodazal de la actual investigación psicoanalítica”. -
En la única carta que aparece de Liebeck (psicoanalista alemana), le responde sobre los estudios que está haciendo de la Obra de Freud, desde una posición muy crítica: “ Así pues, una noche encontré un ensayo de 1896 sobre ‘el papel de la sexualidad en la etiología…” y la misma noche leí “Mis opiniones sobre este papel” de 1906; ¡ Y aquí me encontré con la primera defección, el primer trabajo era lúcido, valiente, con una brillante visión acerca de la tremenda importancia del camino abierto, y de un profundo conocimiento de la humanidad en general, con la predicción de que es al siglo venidero a quien corresponde avanzar
más todavía más; sin embargo, diez anos más tarde, hallamos un hombre totalmente distinto hasta en su forma de expresarse, agrega a lo largo de sus primeras obras, despreció el factor hereditario en beneficio del elemento accidental, sólo para pasar del contrabando por la puerta trasera el mismo factor que antes había rechazado”.
Anteriormente Reich le había escrito: “Tiene usted buenas razones para sentirse aturdida leyendo a Freud: Era un hombre asombroso. Pero todavía quede yo mas impresionado por la desintegración de su trabajo”.
Ella responderá: “Tomo deliberadamente mis apuntes de las obras de 1896. De aquí en adelante los caminos se bifurcan. Así es tal como lo veo: Por un lado un continuo avance, por el otro, una lenta retirada”

En la carta del 30 de marzo de 1935 (Ultima que aparece en el libro citado), Reich le pide que sea más específica con la critica de TRES ENSAYOS DE UNA TEORIA SEXUAL, y aquí sale una confesión del orden transferencial: “El otro día tras un largo intervalo, eché una ojeada a los Tres Ensayos… y me quedé plasmado ante algunos pasajes, especialmente sobre la genitalidad. Yo mismo me he inferido un grave daño al trabajar tantos años bajo la sensación de que mi teoría de la genitalidad se basaba en la de Freud. Esto era únicamente debido a mi fijación paterna. Confío en que algún día lleve a cabo la ruptura definitiva”.



SITUACIÓN DE LA ASOCIACIÓN PSICOANALITICA INTERNACIONAL

El contexto en el que se encontraba Reich a fines del ‘34, era el siguiente: Había tenido que salir de Alemania -por el ascenso del nazismo-, de Copenhague y de Malmô (Suecia). Llevaba casi dos anos en el exilio, había sido expulsado del partido comunista y le pedían que aceptara el retiro de su nombre en la Asociación Psicoanalítica de Berlín. Por ese periodo el levantaba la bandera del psicoanálisis dialéctico materialista, los conflictos los arrastraba desde Viena: “Los ataques que los miembros más destacados de la Asociación de Viena (Deutsch, Federn, Numberg) a mi teoría del orgasmo, fueron los primeros signos del conflicto entre el psicoanálisis materialista-dialéctico y el psicoanálisis burgués, en un tiempo en que ninguno de los dos bandos se percataba de ello. Pero Freud sí parecía advertir la radicalidad del conflicto”.
Responde a aquellos que decían: “Mientras sea posible debe mantenerse a Freud al margen del conflicto”, diciendo: “Trascendental debate entre Psicoanalistas materialistas dialécticos y burgueses, mostrará en primer lugar cuando el Freud científico entró en conflicto con el Freud filosofo burgués.
Mostrará la contradicción entre la realidad sexual y la ideología social. Por eso Reich, volverá de lo reprimido, en mayo del ´68.
El 7 de enero 1935, le relata sobre la posición del psicoanálisis (“Considero que el psicoanálisis se ha aislado de la realidad”) y manifiesta su confianza: “Incluso fuera de la IPV existen muchos círculos interesados que puedo calibrar por su interés creciente”. “Soy el único que tiene algo para dar, y quienes lo quieran que vengan a mí, pues yo puedo esperar. Durante años he estado implorando comprensión. Pero ahora ya estoy harto”. Reich ya había sido expulsado de la Asociación Psicoanalítica Internacional.


TECNICÁ Y TEORIA

En primera carta que le envía desde Oslo, le aclara que el concepto de masoquismo (en Análisis del carácter) supera el enfoque metafísico que tiene el “Instinto de muerte”. Había escrito “El Carácter Masoquista” oponiéndose a la teoría del instinto de muerte.
“¿Cómo va el trabajo del que me habla Ud. en su carta no hace mucho?, ¿Consiguió buenos resultados en su actividad caracterológica? .Yo estoy aprendiendo constantemente y ahora empiezo a aprender la relación entre el masoquismo y la libido estásica.”
Desde 1924 vendrá trabajando en el análisis de las resistencias (luego técnica del análisis del carácter) y la teoría del orgasmo.
En la carta que le dirige Reich, con fecha 5 de febrero de 1935, explica la intervención que tuvo con una paciente que estuvo en tratamiento analítico tres años y medio con Kempner, Pfister y Fenichel (Ocho meses): “Es una joven básicamente llena de vida, que me contó que solía tomar veronal por capricho y por rencor para demostrar a F. lo que pensaba de él. F. comenzó a sentir una tremenda angustia, y cuanto mayor se hacia esta, más se vengaba ella en esta forma”. Hasta aquí describe que había sucedido, comenzará a relatar su técnica de intervención. “Hoy ha tenido la primera sesión. Inmediatamente advertí lo que tres o cuatro años antes no hubiera visto probablemente hasta mucho después: actitudes de rigidez corporal, tiesa como un garrote, los brazos estirados, las manos entrecruzadas, la cabeza prácticamente estaquillada. Sus labios apenas se movían al hablar, la voz sin timbre, muy baja, casi inaudible”.
En este pequeño informe, aparece un esbozo de lo que luego desarrollará en la terapia orgonómica que se diferencia de la bio-energética.
“Empecé a describir lentamente su actitud, rasgo por rasgo: boca, voz, postura, rostro de máscara, su cabeza virtualmente estaquillada. Al cabo de unos 15 minutos empieza a hablar queda y aceleradamente, recordando de súbito la angustia que sentía ante las operaciones, cuando era una niña; que siempre estaba rígida, a la expectativa; que en una ocasión se enfadó con su madre porque por algún pretexto la llevó engañada al médico. Y esto le dolió muchísimo. La postura se hizo más rígida todavía. Me vino una idea a la cabeza: cadáver.”

Así como antes Reich criticaba que en la teoría y la técnica psicoanalítica comenzaba una preponderancia de la interpretación simbólica sobre los temas de la economía dinámica y la genitalidad, ahora iba a aclarar la cuestión del tiempo y el dinero: “Confieso que me sentí aturdido, ¡¡¡ Tres años derrochando dinero, esfuerzos y la propia vida!!!. Me sentía complacido y un poco orgulloso de haber encontrado un camino”
A.S. Neill, que fue paciente de Reich, también afirmó esto: “Logré en seis meses, lo que me había llevado años de análisis”.
Le deja a Liebeck, algunos consejos sobre su técnica: “Ahora me acuerdo: Elsa me escribió que cuando fue analizada no podía hablar. Olvidé contarle a Ud. que tenia característicos movimientos bucales. No hablaba o hablaba poco, a menos que primero se le hiciera consciente el entumecimiento de su cuello.
Procure observar esto. Cada silencio - y esto lo acabo de aprender hace poco - deriva de la angustia expresada a través de la tensión de la musculatura del cuello. Esto es muy importante al principio y si se utiliza adecuadamente, puede evitar meses de trabajo.”
Reich pasaba del psicoanálisis a una terapia activa, llamada (transitoriamente) economía sexual y luego vegetoterapia. “No hay día que no me enfrente con nuevos problemas técnicos que, como consecuencia, traen aparejados nuevos problemas teóricos.”, escribe con fecha 15 de enero de 1935; allí queda en enviarle su escrito “Contacto psíquico y corriente vegetativa”. Uno de los trabajos pioneros en psicosomática.


PROYECTOS

Decía que en estas cartas aparece (como en un montaje de película) un método de trabajo, la construcción de la teoría, las condiciones por la que atravesaba, todo esto en una especie de escala evolutiva. Pero donde mejor se ve plasmado “el genio”, la originalidad de su obra, es en los relatos que hace de los proyectos.
“Mañana tendré la primera reunión decisiva con el fisiólogo. Estoy muy animado” escribe en su primera carta. Harald Schjelderup director del Instituto Psicológico de la Universidad de Oslo, que se había formado con Reich en Dinamarca lo invita a dar una serie de conferencias sobre análisis del carácter y biofísica en el Instituto. Pronto tendrá a su disposición los equipos del laboratorio para trabajar sobre la naturaleza bioeléctrica de la sexualidad y la ansiedad.
Ilse Ollendorff escribe sobre esa época: “Por un buen tiempo, Reich había pensado que seria posible medir eléctricamente la excitación de la energía biológica en las zonas energéticas del cuerpo; que a través de reacciones vagotónicas y simpáticotónicas como las expresadas, por ejemplo en la contracción y relajación de los músculos o la apertura y cierre de válvulas, sería posible mostrar experimentalmente la antítesis de las reacciones de placer y ansiedad basándose en las funciones del sistema nervioso autónomo.”
A principios de la década del ‘30, los ingleses inventaron el electro-encefalograma y se estaban realizando novedosas experiencias en neurofisiología.
Reich, informado como estaba, decidió aplicar esa técnica e instrumental al estudio de la sexualidad y la angustia
La carta del 7 de enero de 1935 informa que Reich dirigirá un curso clínico permanente y un seminario técnico en la universidad.
Su discípula no es solo crítica en la obra de Freud, también hará comentarios sobre el análisis del carácter. En esa misma carta vuelve sobre el tema de “La profilaxis de la neurosis”. Reich escribe “No puedo negar que a veces me siento aturdido cuando observo el nuevo panorama y las tribulaciones que plantea el conocimiento de las tareas futuras. Hace un momento se me ocurrió que podía abordar el problema de la profilaxis de las neurosis, en su concreta realidad práctica, yendo a un jardín de infancia, en donde podría estudiar el congelamiento emocional de los niños, mediante observación directa y hallando las vias de su prevención. “EN LA DECADA DEL ´40 ESTUDIARÁ EL ACORAZAMIENTO DEL BEBÉ”

En la última carta se habla de las consultas que le hace Liebeck, él responde: “Lo que me cuenta Ud. de sus casos, hace tiempo que me es familiar, aunque hasta el momento no he sido capaz de elaborarlo por completo en su aspecto teórico. La dolorosa visión de una tierra yerma de vida aún apenas nacida: el fantástico miedo a la felicidad; la reactivación de las mas profundas —casi biológicas diría— reacciones de descarga; la timidez por enfrentarse con la realidad de una manera sana, etc. De las últimas etapas de los historiales clínicos llegue a deducir el miedo de la gente a la teoría del orgasmo, e incluso mas, su falta de comprensión, que expresa una represión de su mejor criterio de conducta”.
Concluye la carta avisándole sobre el inicio de los primeros experimentos registrando el potencial de las zonas erógenas. Le pide que trate de encontrar un electrofisiólogo que esté familiarizado con el oscilógrafo y conozca la fisiología de la piel y el sistema nervioso vegetativo.


¿Por qué considero estas cartas importantes? Porque muestran la construcción de una teoría y una práctica. En “La función del Orgasmo” (1942) deja una lúcida aclaración (para los futuros grupos y generaciones) “Un grupo sostendrá que la función sexual está subordinada a la función vital general y que, por consiguiente, puede ser descartada. El otro grupo se opondrá radicalmente a esa afirmación y tratará de salvar el honor de la investigación sexual científica. En esta lucha, la identidad básica del proceso sexual y del proceso vital podría olvidarse fácilmente. Quizás yo mismo pudiera entregarme y repudiar lo que en años de juventud y lucha fuera una honrada convicción científica. El mundo fascista todavía puede volver a triunfar como lo hizo en Europa…”
¿Qué está sucediendo en Austria con la llegada al poder del neonazismo?, ¿Qué está pasando en España con la xenofobia hacia los marroquíes?, son preguntas para reflexionar.


Artículo aparecido en Orgonociencia 5 (revista de Uruguay, año 2000)
Forma parte del libro pronto a editarse: “UN TAL DR. REICH” de Carlos Liendro

domingo, 15 de marzo de 2009

OROP DESERT

VIVA LITTLE MAN!

domingo, 8 de febrero de 2009

ORGASMOS EN EL CIELO

La historia de cómo este prestigioso psicólogo vienés, discípulo y protegido de Sigmund Freud llegó a dominar el clima y a desencadenar a voluntad las tormentas y las lluvias es uno de los hitos más fascinantes del desaforado siglo XX. Merece que le dediquemos unas líneas a esta gesta y a su genial autor: Wilhelm Reich.

Reich llegó a la cima de su reconocimiento como psicólogo en 1926 con la publicación de un libro revolucionario: “La función del orgasmo”. En él venía a concluir que la energía desplegada durante un buen polvo equilibraba las funciones del organismo, dando paso a un individuo sano.
Pronto comprendió que esta energía, muy evidente durante la descarga orgásmica, se encontraba en realidad diseminada en todo el espectro de la creación, como una especie de halo vital, una energía que “precede a la materia y la genera”, justamente lo contrario que la energía atómica (que parte de la destrucción de la materia). Consiguió aislarla y definirla en su mínima unidad: el Orgón, y a partir de ella creó una nueva ciencia, la orgonomía. Aquí comienza su historia de genio incomprendido: sus teorías sexuales le valieron la expulsión de varios países de Europa por inmoral y agitador, de la Asociación Psicoanalítica por comunista y del partido comunista por freudiano.

Así las cosas, recala en los Estados Unidos y acaba desarrollando su creación más celebrada, que lo colocaría a la altura de un Einstein: el “acumulador de orgón” y su aplicación más espectacular: el Cloud-Buster o cañón rompenubes, con el que demostraría que los cielos tienen sexo.

Partiendo de su idea de que la energía sexual y la energía cósmica son dos manifestaciones de una misma cosa, llegó a la conclusión de que si un buen orgasmo era capaz de regular el buen funcionamiento del cuerpo humano, la potencia orgiástica de la capa atmosférica que recubre la tierra podía ser redistribuida para modificar el clima allí donde fuese necesario. El instrumento diseñado para tal empresa fue el Cloud-Buster, un cañón compuesto por un haz de tubos de un mínimo de cuatro metros de longitud que, apuntados convenientemente hacia un sector del firmamento no disparaba nada. Porque el cañón de Reich no disparaba. Absorbía. Con sus tubos huecos dirigidos hacia el centro de una nube de vapor de agua, Reich calculaba que el exceso de “energía orgónica” concentrada sería aspirado y reconducido a través del artefacto hacia el fondo de algún lago cercano.



Así, en 1953, en unos terrenos de su propiedad, Reich apuntó con su cañón al centro de una nube y esperó. Al tiempo la nube comenzó a disgregarse: ¡¡el experimento había sido un éxito!!. Reich pensó, con buena lógica, que si el Cloud-Buster tenía el poder de disolver una nube, también podría llegar a formarla. Todo consistía en apuntar esta vez a la periferia de la nube, a una zona donde el cielo estuviera despejado. Así lo hizo y esperó. Esperó, y entonces… ¡¡una pequeña nube comenzó a formarse ante sus ojos!! Reich habrá sonreído bajo la lluvia desatada: había triunfado.
Intentó entonces el “más difícil todavía”. ¿Qué pasaría si el cielo estuviera totalmente limpio, sin rastro de tormenta? ¿sería capaz el Cloud-Buster de formar una nube en esas condiciones? Dirigió otra vez los tubos al cielo un soleadísimo día de primavera y esperó, otra vez esperó, y esperó más tiempo. Y en un determinado momento, una nubecilla algodonosa apareció en el firmamento, despejando toda duda: el Cloud-Buster funcionaba, sólo le requería más tiempo reagrupar los excedentes de “energía orgónica” traídos desde tan lejos.

Las autoridades americanas, puestas en aviso sobre las actividades del genio, lo llevaron ante los tribunales. La excusa: lo acusaron de vender acumuladores de orgón, “simples cajas vacías”, según los jueces. Siguiendo órdenes estatales, sus publicaciones fueron quemadas en acto público, y Wilhelm Reich murió en la cárcel en 1957.

Un inexplicable manto de olvido recae hoy sobre la obra de Reich, el padre del orgasmo cósmico. Él llevó la idea de la libertad sexual hasta sus últimas consecuencias, y eso le valió persecuciones y desprestigio. Él fue el primer hombre de ciencia en reivindicar el sexo como fuente de salud y de placer, y de paso provocar la lluvia en zonas de sequía. ¿Por qué el mundo desprecia a sus prohombres?


Wilbur Mercer

martes, 3 de febrero de 2009

El poder del orgasmo

El poder del orgasmo
by Roger Dadoun Tuesday, Jan. 15, 2008 at 8:38 PM



Hace cincuenta años, el 3 de noviembre de 1957, el médico, pensador y psicoanalista Wilhelm Reich moría en la cárcel de Lewisburg, Pensilvania (EE UU), tras haber sido condenado el 25 de mayo a dos años por ofensas a un magistrado (negarse a obedecer). Diagnóstico oficial: parada cardiaca. Pero algunos testigos hablan de las condiciones desastrosas en las que fue tratado Wilhelm Reich, maltratado por los medicamentos que se suponía curarían su dolencia cardiaca. Todo un material científico, tomado de sus laboratorios de Orgonón, el dominio que había creado en el Estado de Maine, fue destruido y un camión entero lleno de sus obras, publicaciones y otros documentos volcó su contenido en la incineradora de Gansevoort, en Nueva York.

Este siniestro auto de fe fue el culmen de una campaña incesante de rumores y de calumnias que había nacido y tomado literalmente "cuerpo" en dos artículos publicados por un periodista de las alcantarillas con motivo de un encuentro con Reich: "El nuevo culto del sexo y de la anarquía", en Harper's Magazine de abril de 1947, y "El extraño caso de Wilhelm Reich" en New Republic del 26 de mayo. El psicoanalista hubo de enfrentarse a reacciones similares en Noruega, en donde, huyendo del nazismo, se había refugiado en 1935, tras haber sido declarado indeseable en Dinamarca y en Suecia. La prensa fascista y comunista, basándose en las declaraciones de "hombrecillos" titulados psiquiatras y biólogos, que lo trataban de "loco", "charlatán" y "pornógrafo judío" y denunciaban a la vez sus prácticas psicosomáticas, la vegetoterapia (análisis del carácter y del sistema neurovegetativo) y sus investigaciones sobre los corpúsculos elementales de la materia viva bautizados como "biones". Y ese acoso persecutorio había estado precedido, poco antes, mientras Hitler continuaba su "resistible ascensión" -contra la que Reich había sido uno de los primeros en oponerse- por su expulsión del Partido Comunista alemán en 1933, y su exclusión de la Asociación Psicoanálitica Internacional en el Congreso de Lucerna en 1934.

¿Abolir el orgasmo?
El encarnizamiento contra Reich, procedente de medios diversos y opuestos, resulta mucho más sorprendente y sintomático porque ataca a un pensador que realizó avances muy notables en el dominio de la medicina clínica, de la teoría psicoanalítica y del análisis político, todos ellos abordados desde la perspectiva de una racionalidad y un realismo intransigentes, indemnes de todo resabio místico (como se recrean en atribuírselo las críticas ignorantes). Funda y dirige a fines de los años veinte y comienzos de los treinta, en Viena primero y luego en Berlín, dispensarios y consultas gratuitas de clínica psicoanalítica: imprime una poderosa dinámica a la Asociación Alemana para una Política Sexual Proletaria, o Sexpol, que reúne a varios miles de miembros. Otorga a los conceptos "carácter" y "coraza caracteriológica" un contenido concreto y preciso en su obra de 1933, El análisis caracteriológico, convertida en referencia indiscutible para cualquier estudio psicológico o terapéutico. Fue uno de los primeros en desbrozar las raíces emocionales y libidinosas de la ideología del Mein Kampf y del nazismo, que analiza en su obra de 1933. Y la psicología de masas del fascismo, fundamentalmente, junto a algunos textos de Freud, como Psicología de masas y análisis del yo.
Si Freud había sido calificado de "pansexualista" por haber definido la energía libidinosa y la sexualidad como fundamentos de la condición humana, Reich podría ser calificado de "panorgástico" por poner en el corazón de su "economía libidinosa" el concepto de "orgasmo", al que dedicó su primera obra, La función del orgasmo (1927). Freud ve por entonces a Reich como "un joven impetuoso montado en el caballo de batalla que ahora venera el orgasmo genital como antídoto de toda neurosis". El iniciador de la "revolución piscoanalítica" ha leído demasiado deprisa el libro más bien sobrio que él encuentra "grueso", simplifica hasta la caricatura las observaciones e investigaciones de Reich que sitúan la sexualidad en el centro del análisis con este principio fundamental: "la fórmula del orgasmo (tensión-carga-descarga-descanso) se presenta como la fórmula esencial de la vida" y las nociones "convulsión orgásmica", "impotencia orgásmica", "potencia orgásmica", "carácter genital", "éstasis libidinoso", etc. La contra-prueba es aportada por George Orwell que, en su estremecedora y reichista 1984 pone en boca del jefe del partido fascista-stalinista el colmo del deseo y ejercicio de la dominación: "¡Aboliremos el orgasmo!"

El ser humano, mosaico de diferencias
Las investigaciones y trabajos de Reich manifiestan un intento contemporáneo original, concreto y riguroso de atrapar en sus articulaciones, en su "materialismo dialéctico" podríamos decir, las diferencias constitutivas del ser humano, siempre internas-externas y siempre interpenetrándose, frenándose, exacerbándose, enfrentándose y oprimiéndose las unas (en) las otras. El hombre es un mosaico de diferencias, en las que Reich ha tratado de dilucidar las combinaciones pasmosas, en sus encabalgamientos fantasticos en los que el alma (consciencia, inconsciente, alucinación, "carácter"), el cuerpo (todos los órganos y funciones incluidos, la función del orgasmo o la biopatía del cáncer), la sociedad (instituciones, poderes, ritos y todas las expresiones posibles, la irrupción de la moral sexual, la muerte de Cristo, los hombres en el Estado) y todo el universo (naturaleza, tierra, galaxias, orgón, el éter, dios y el diablo, la superposición cósmica) mezclan las cacofonías y armonías de sus partes. Quizás retomara, sobre un registro científico moderno, el proyecto de Heráclito que soñaba -utopía originaria de toda la humanidad- con alcanzar "a partir de todas las disonancias, la más bella armonía".

El triángulo vital de la humanidad
A esta armonía concurren, inevitablemente, los tres hilos rojos con los que se trama la condición humana, y que Reich explica en una fórmula que todos sus seguidores retoman y que ninguno contradiría: "Amor, trabajo y conocimiento son las fuentes de nuestra vida. Deben gobernarla". Perogrullada para aquellos que no dicen más que palabrerías y fanfarronadas. Verdad de la humanidad, por el contrario, si esos tres factores, triángulo vital, se toman en sus articulaciones íntimas y fuertes, en el pleno "sentido erótico" de su realidad, como diría Ferenczi, el compañero de Freud más cercano a Reich: ningún amor vale sin conocimiento y trabajo; ningún conocimiento sin el trabajo y el amor. Separados, despedazados, no ofrecen más que obscenidad, como lo ilustran las aguas turbias electorales presidenciales que han sumergido a Francia: obscenidad de la palabra "trabajo" impuesto como explotación, acoso, mortificación; obscenidad de la palabra "conocimiento" puesta al servicio del mercantilismo, la chabacanería y el descerebre cultural; obscenidad de la palabra "amor", farmacopeado para gargarismos "convivenciales" ("Yo amo a la gente", cantaban a coro con la mano en el corazón y la cartera), todos gimoteando a lo Édith Piaf, escuchando el runrún de los gilipollas y de la pasta.
El triángulo vital está en el fundamento de Reich de un pensamiento anarquista tradicional a la vez que radicalmente renovado: amor apoyado en el conocimiento de la "economía libidinosa" y trabajo de la "potencia orgásmica"; "democracia del trabajo" basada en la autogestión y la autorregulación; conocimiento como racionalidad abierta y crítica, objeto del amor y amor del objeto.

Roger Dadoun
(Le monde libertaire)

viernes, 23 de enero de 2009